
Cap 1
Tu eras una chica de 16 años, lo tenias todo: las mejores calificaciones, eras muy bella y simpática. Sin embargo, una cosa te faltaba.. no pertenecías al mundo de los populares. No porque no pudieras, ya que con tu rostro y tu personalidad lo hubieras conseguido como si nada, pero odiabas esa vida falsa y egoísta. No te caían para nada bien ese grupo de inmaduros superficiales… excepto por uno: Kevin Jonas. Era el mas apuesto y popular chico de todo el colegio, casi todas estaban detrás de el y ahí te incluías tu.. Sabias toda su vida, cosa que hacia, cosa que ya te habías enterado, hasta una vez lloraste por el cuando comenzó a salir con Nicole. Lo veías hermoso y encantadoramente simpático, lo sabias porque iba a tus mismas clases y se comportaba como un caballero.. o eso pensabas. Durante todos esos años no habías podido cruzar una sola palabra con el, porque por supuesto, eran de grupos diferentes, y el jamás te notaria, pero a ti no te importaba soñabas despierta y dormida con Kevin.
Odiabas a sus amigos y especialmente a su ex novia Nicole, simplemente por el hecho de que hayan salido. Dabas todo por conocerlo.. pero todo esto sucedió antes de que tu amor hacia el se apague.
Un día de esos, el último de clases, lo viste en el corredor. Ya nadie quedaba porque las clases habían concluido, pero tú te quedaste un rato mas, no recordabas la razón pero tampoco era importante. Un chico discapacitado caminaba en los corredores con sus muletas, miraste a Kevin y pensaste que lo ayudaría , porque claro, el era taan bondadoso, pero te equivocaste.. con dos de sus amigos atrás, se acerco al pobre muchacho y lo empujo. Tu corazón se había roto al ver esa horrible escena, mientras escuchabas su risa esparcirse por todo el colegio y observabas al chico tirado en el suelo intentando levantarse.. ahí fue cuando te diste cuenta que lo tuyo era atracción física hacia el, y que de buena persona no tenia ni los dientes.
Al principio te sentiste muy dolida y llorabas al recordarlo, pero con el paso de los días, y estando en plenas vacaciones lograste olvidarlo por completo. Si te lo mencionaban, lo dejabas pasar por alto y ya ni pensabas en el. Habías conseguido un empleo en uno de los bares que tenia tu padre y pasabas la mayor parte de las tardes ahí, de vez en cuando te juntabas con tus muchos amigos y disfrutaban sus vacaciones , yendo a tu piscina y saliendo a bailar.
Tu: hola, puedo tomar su orden?
-: claro que si, me gustaría.. -tomaste nota mientras te daban los pedidos-
Tu: bueno – sonreíste- eso es todo?
-: sisi, todo por ahora.
Volviste hacia la cocina patinando (si, tenias patines :P ) y dejaste el pedido. Volteaste para ver que ya no quedaba nadie desatendido, te soltaste tu largo cabello y lo peinaste un poco. Tomaste el pedido del ultimo señor y se lo llevaste a su mesa con una gran sonrisa, regresaste a la barra para descansar un poco cuando en eso oyes el ruido de las campanas de la puerta “genial, no acabo mas” dijiste sarcásticamente y resoplando un poco.
Te dirigiste hacia la mesa del cliente y por un momento tu respiración se entrecorto al toparte con esos ojos verdes por los cuales antes morías..
Tu: buenas tardes, puedo tomar su orden? – dijiste sin ánimos y mirando hacia tu libreta. Ni siquiera sonreíste ni lo miraste, mientras menos contacto halla, mejor seria para ti. Notaste que tardo un largo rato en responder, así que levantaste tu mirada y la clavaste por un momento en sus ojos- y bien..
Tu eras una chica de 16 años, lo tenias todo: las mejores calificaciones, eras muy bella y simpática. Sin embargo, una cosa te faltaba.. no pertenecías al mundo de los populares. No porque no pudieras, ya que con tu rostro y tu personalidad lo hubieras conseguido como si nada, pero odiabas esa vida falsa y egoísta. No te caían para nada bien ese grupo de inmaduros superficiales… excepto por uno: Kevin Jonas. Era el mas apuesto y popular chico de todo el colegio, casi todas estaban detrás de el y ahí te incluías tu.. Sabias toda su vida, cosa que hacia, cosa que ya te habías enterado, hasta una vez lloraste por el cuando comenzó a salir con Nicole. Lo veías hermoso y encantadoramente simpático, lo sabias porque iba a tus mismas clases y se comportaba como un caballero.. o eso pensabas. Durante todos esos años no habías podido cruzar una sola palabra con el, porque por supuesto, eran de grupos diferentes, y el jamás te notaria, pero a ti no te importaba soñabas despierta y dormida con Kevin.
Odiabas a sus amigos y especialmente a su ex novia Nicole, simplemente por el hecho de que hayan salido. Dabas todo por conocerlo.. pero todo esto sucedió antes de que tu amor hacia el se apague.
Un día de esos, el último de clases, lo viste en el corredor. Ya nadie quedaba porque las clases habían concluido, pero tú te quedaste un rato mas, no recordabas la razón pero tampoco era importante. Un chico discapacitado caminaba en los corredores con sus muletas, miraste a Kevin y pensaste que lo ayudaría , porque claro, el era taan bondadoso, pero te equivocaste.. con dos de sus amigos atrás, se acerco al pobre muchacho y lo empujo. Tu corazón se había roto al ver esa horrible escena, mientras escuchabas su risa esparcirse por todo el colegio y observabas al chico tirado en el suelo intentando levantarse.. ahí fue cuando te diste cuenta que lo tuyo era atracción física hacia el, y que de buena persona no tenia ni los dientes.
Al principio te sentiste muy dolida y llorabas al recordarlo, pero con el paso de los días, y estando en plenas vacaciones lograste olvidarlo por completo. Si te lo mencionaban, lo dejabas pasar por alto y ya ni pensabas en el. Habías conseguido un empleo en uno de los bares que tenia tu padre y pasabas la mayor parte de las tardes ahí, de vez en cuando te juntabas con tus muchos amigos y disfrutaban sus vacaciones , yendo a tu piscina y saliendo a bailar.
Tu: hola, puedo tomar su orden?
-: claro que si, me gustaría.. -tomaste nota mientras te daban los pedidos-
Tu: bueno – sonreíste- eso es todo?
-: sisi, todo por ahora.
Volviste hacia la cocina patinando (si, tenias patines :P ) y dejaste el pedido. Volteaste para ver que ya no quedaba nadie desatendido, te soltaste tu largo cabello y lo peinaste un poco. Tomaste el pedido del ultimo señor y se lo llevaste a su mesa con una gran sonrisa, regresaste a la barra para descansar un poco cuando en eso oyes el ruido de las campanas de la puerta “genial, no acabo mas” dijiste sarcásticamente y resoplando un poco.
Te dirigiste hacia la mesa del cliente y por un momento tu respiración se entrecorto al toparte con esos ojos verdes por los cuales antes morías..
Tu: buenas tardes, puedo tomar su orden? – dijiste sin ánimos y mirando hacia tu libreta. Ni siquiera sonreíste ni lo miraste, mientras menos contacto halla, mejor seria para ti. Notaste que tardo un largo rato en responder, así que levantaste tu mirada y la clavaste por un momento en sus ojos- y bien..
Kevin: disculpa –dijo reaccionando, y luego comenzó a perderse en sus pensamientos otra vez- te conozco?
Tu: no, puedo tomar su orden??
Kevin: la amabilidad no cuesta nada – te dijo sonriendo en tono de broma, pero a ti no te causo nada de risa.
Tu: lo mismo digo – le respondiste calmada y tomaste tu bolígrafo dándole a entender por última vez que ordene.
Kevin: un jugo por favor.. – anotaste y te fuiste patinando hacia la cocina. No entendías como podía hacerse el amable después de todo.. regresaste y dejaste su orden en la mesa, te volteaste sin decirle nada hasta que te llamo. – oye..
Tu: que? – se acerco un poco para poder leer tu nombre que traías en el delantal
Kevin: ________, no quieres sentarte a tomar algo conmigo?
Sí sí sí seguí subiendo capitulos, esta buenisima, me encantó!
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